¿Y qué es el miedo? Según la RAE el miedo es: Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea. Déjenme que añada que es personal, cada uno distinto y vivido con una intensidad diferente, cada uno más o menos importante, cada uno nuestro. Puede ser causado por la inseguridad, por el temor a lo desconocido o lo conocido. Es aquello que te hace un nudo en el estómago, es lo que no te deja disfrutar de las cosas como nos merecemos disfrutarlas. Quizás de muchos de los miedos vividos en el pasado sean risas en el presente, cada uno, una anécdota, cada uno, un recuerdo.
Miedo a cometer un fallo. Fallo con el que poder perder una amistad, miedo a no saber como llevar una situación, miedo a no saber si es lo mejor, porque tal vez en el futuro haga daño. Pero si la realización del miedo supone vivir el presente, dejarse llevar, vivir al límite, adelante. Gracias a dos conversaciones con dos persona maravillosas he conseguido entender la vida de otra manera. He conseguido descubrir esa filosofía de “vive el presente, haz aquello que te apetezca y déjate llevar por el momento, porque, quizás, si piensas demasiado en el futuro o en el pasado, no haces aquello que de verdad sientes que debes hacer”. ¿Sabéis? Me gusta el hacer algo a escondidas, hacer una travesura, hacer lo que me apetece, cometer una locura. Me gusta poder recordar el día anterior con una sonrisa, con un buen recuerdo, o tal vez malo, pero sabiendo que hice aquello que quería.
Entenderé si pensáis que estoy arriesgando demasiado, que las cosas hay que pensarlas dos veces, pero yo pienso en el tiempo que pierdo pensado las cosas dos veces. Esos segundos que pierdes en el segundo momento, he de deciros que me basta con un primer pensamiento. Si, también asumiré que me asignéis una locura, pero lo que no sabéis es lo bella que es esta locura, aquellos que no habéis experimentado esto no podréis comprender lo que digo. Es esta “ida de la olla”, la que te da la posibilidad de borrar de tu mente esa pregunta tan común, la de ¿y si lo hubiese hecho? Ahora ya no hay espacio para esta pregunta, solo hay para lo vivido.
Me atreveré a decir que quién no experimente esto no conseguirá sentirse feliz, al menos, por un segundo. Ese momento de decir: venga!! Hazlo, no tienes nada que perder!!!!. Ese minuto de lanzarse a la aventura con la intriga del resultado que podremos obtener, es irrepetible. Nada como una taquicardia, como un subidón de adrenalina, nada como eso.
Aunque en muchas ocasiones para hacer lo que sentimos hay que ser un poco egoísta (entiendan lo que quiero decir como egoísta.) Tenemos que pensar un poco en nosotros y dejar en un segundo plano a los demás, porque a veces pensamos que vamos a hacer algo incorrecto cuando en vedad no lo es.
Pero te diré lo típico, si!! A ti, quien lee este rollo que estoy soltando. Cuando te suene el despertador, levántate, desayuna y piensa en comerte la vida, en pasar este día al máximo, recuerda que cuando haya terminando no se volverá a repetir, es un día menos en tu vida. Vive cada momento con todas tus energías.
Todo inténtalo grabar en tu mente, que se quede para el recuerdo. Que se conviertan en historietas.
Ahora si, me dejo de todo tipo de consejos y me despido. Quizás la próxima actualización sea para expresar mi arrepentimiento por lo escrito unas cuantas líneas arriba, pero hoy por hoy, me limitare a decir, vive el presente, vive al límite, vive.
me gusta un montooon! es un carpe diem continuo y por mucho que diga la de etica que no,es emocionante vivir a golpe de corazon!
ResponderEliminarun besoooo. mariadel